Cómo restaurar el Chromebook de fábrica
El restablecimiento de fábrica borra hasta la última configuración del equipo, así que antes de lanzarlo conviene saber qué se pierde y qué queda a salvo en la nube.
Limpiar extensiones y ordenar Drive resuelve la mayoría de la lentitud de un Chromebook, pero hay casos en los que eso no basta: el equipo va lento incluso recién arrancado, se cuelga sin motivo aparente o simplemente va a cambiar de manos y tiene que quedar como nuevo. Ahí es donde entra el restablecimiento de fábrica de ChromeOS (el botón, dentro de la configuración, se llama “Powerwash”): un paso más serio que borra todo, así que conviene saber cuándo compensa y cómo hacerlo sin perder nada importante.
Cuándo tiene sentido restaurar el equipo
Va lento incluso después de limpiarlo. Si ya se han revisado extensiones, se ha vaciado la caché y se ha comprobado el almacenamiento y no notas ningún cambio, es señal de que algo falla en el sistema.
Va a usarlo otra persona. Antes de pasar el equipo a un hermano pequeño, donarlo o venderlo, el restablecimiento de fábrica borra la cuenta de Google, los datos guardados y cualquier rastro de uso anterior, dejándolo como si saliera de la caja.
Da errores raros y persistentes. Apps que no abren, sesión que no carga bien, mensajes de error que no dicen nada útil. Antes de plantearse llevarlo a reparar, un restablecimiento de fábrica descarta que el problema sea de software y no de hardware.
Si el motivo es simplemente que va “un poco lento”, prueba primero con la puesta a punto sin perder nada. El restablecimiento de fábrica es la solución cuando eso no te haya bastado, no el primer paso.
Copia de seguridad antes de empezar
La buena noticia es que en un Chromebook casi todo vive ya en la nube: los documentos de Drive, el correo y los marcadores de Chrome se sincronizan solos con la cuenta de Google y no se pierden en un restablecimiento de fábrica. Aun así, comprueba antes estas dos cosas concretas:
- Archivos guardados solo en local, dentro de la carpeta “Descargas” o “Mi archivo” de la app Archivos: esos no viajan a la nube automáticamente, así que tienes que subirlos a Drive o copiarlos a un USB antes de restaurar.
- Contraseñas de apps o webs que no dependen de la cuenta de Google, por si el gestor de contraseñas del navegador no las tiene sincronizadas.
Con eso revisado, el restablecimiento de fábrica no tiene sorpresas: lo que estaba en la nube sigue ahí en cuanto se inicia sesión de nuevo.
Los pasos del restablecimiento de fábrica
- Guardar sesión y cerrar todo. Confirmar que no queda ningún archivo pendiente de subir a Drive. Con wifi conectado, la sincronización suele tardar solo unos segundos.
- Abrir Configuración. Ir al menú de la esquina inferior derecha y entrar en el icono de engranaje.
- Buscar “Avanzada” y luego “Restablecer configuración”. La opción está en la parte inferior del menú de configuración avanzada, no en la pantalla principal.
- Pulsar “Powerwash” y confirmar. El equipo pide confirmar la acción y se reinicia solo. El propio proceso dura solo un par de minutos.
- Esperar a la pantalla de bienvenida. Cuando el Chromebook termina, arranca directamente en la pantalla de configuración inicial, como si fuera la primera vez que se enciende.
Qué esperar después: configuración inicial
Al reiniciar el Chromebook tendrás que seguir los mismos pasos que la primera vez que lo configuraste: conectarlo a la red Wi-Fi, iniciar sesión con tu cuenta de Google y aceptar los términos. Y en unos instantes volverás a tener acceso a todo tu contenido de Drive y Gmail.
En resumen
El restablecimiento de fábrica es la solución cuando limpiar extensiones y caché no ha sido suficiente, o cuando el equipo va a cambiar de manos: al vivir casi todo en la nube, restaurar un Chromebook de fábrica no supone perder documentos ni correo, solo rehacer una configuración inicial de un par de minutos.
